Viernes, 12 Agosto 2022 09:12

El cambio climático agrava los efectos de más de la mitad de los patógenos humanos conocidos

En los últimos años los científicos han multiplicado los esfuerzos para estimar el impacto que el cambio climático en todo tipo de ámbitos, incluido el de las enfermedades infecciosas. Los estudios en este sentido se han centrado en establecer cómo ciertos grupos específicos de patógenos (como las bacterias o los virus) responden a las variaciones climáticas, como el aumento de las olas de calor o de las inundaciones, así como las formas en las que estos fenómenos afectan a los tipos de transmisión.

Pero hasta ahora pocos trabajos habían intentado construir un escenario global, que valore el impacto que el cambio climático va a tener sobre el conjunto de dolencias causadas por patógenos. Un estudio publicado  en la revista Nature Climate Change supone una de las primeras aproximaciones completas al problema. Un equipo de investigadores norteamericanos y suecos han realizado un análisis sistemático de la literatura científica sobre el tema: en concreto 3.213 artículos en los que 286 enfermedades patógenas humanas se relacionan con 10 acontecimientos climáticos, como el aumento de las temperaturas, las inundaciones o la sequía.

En total, este metanálisis de enfermedades infecciosas apunta que el 58% de los patógenos que han afectado a la humanidad están empeorando por peligros climáticos.

De ellos, 277 se vieron agravados por al menos un peligro climático y sólo nueve disminuyeron por los cambios en el clima global. De acuerdo con el estudio, los eventos climáticos que más influyen en el comportamiento de los patógenos son el aumento de las temperaturas (que implica un aumento en 160 enfermedades), así como los cambios en el régimen de precipitaciones (122), las inundaciones (121) y la sequía (81).

Los resultados confirman los riesgos adicionales que el cambio climático supone para la salud (además del impacto directo de las temperaturas en el organismo o las víctimas causadas por los desastres naturales). Los autores destacan situaciones que aumentan las posibilidades de contacto entre seres humanos y agentes patógenos, por ejemplo, las tormentas e inundaciones que provocan desplazamientos hacen más probable que aparezcan casos de fiebre de Lassa o de legionelosis. Por otro lado, el calentamiento global aumenta la superficie geográfica en la que aparecen los organismos que transmiten enfermedades, como el dengue y la malaria.

AUMENTO DEL RIESGO

Esos cambios en la distribución geográfica de las especies son uno de los indicios ecológicos más habituales del cambio climático. El calentamiento y los cambios en las precipitaciones, por ejemplo, se asocian a la expansión del área de distribución de vectores como mosquitos, garrapatas, pulgas, aves y varios mamíferos implicados en brotes de virus y bacterias como el citado dengue, el chikungunya, la peste, la enfermedad de Lyme, el virus del Nilo Occidental y el Zika.

Otros trabajos ya habían avanzado que el cambio climático está modificando los patrones de propagación de enfermedades infecciosas, con los riesgos que eso implica para los seres humanos y para la biodiversidad.

Ahora los autores del artículo en Nature Climate Change inciden en la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) como única solución viable. 

Fuente: El Mundo

Enlace a la noticia: https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/medio-ambiente/2022/08/08/62f12647fdddff43a68b45b5.html

 

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