La consejera para la Transición Ecológica y Sostenibilidad, Olga García, ha asistido este lunes a la inauguración del complejo fotovoltaico San Serván 220, en el término municipal de Solana de los Barros, un acto en el que ha reiterado el compromiso de Extremadura con la transición energética y la lucha contra el cambio climático, ante un grupo de embajadores de países de la Unión Europea que visitan nuestra región esta semana.

El complejo inaugurado cuenta con una superficie de 255 hectáreas con una capacidad de 130 MW. Está previsto que esta instalación produzca 291.000 MWh de energía limpia al año, suficientes para abastecer 88.500 hogares y evitará la emisión de 216.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.

La consejera ha estado acompañada de representantes del Ayuntamiento de Solana de los Barros y de  los embajadores de los países de la Unión Europea en España, que han plantado 29 olivos como símbolo de hermanamiento.

Durante su intervención, Olga García ha expuesto a los asistentes la política proactiva en materia de transición energética que viene impulsando la Junta de Extremadura y que se articula a través del Plan Extremeño Integrado de Energía y Clima (PEIEC), con el que se pretende conseguir una economía extremeña  climáticamente neutra en 2030 y que el 100% de la energía que se produzca en Extremadura sea renovable, contribuyendo de esta manera, incluso más de lo exigible, al esfuerzo nacional y europeo en las políticas energéticas y de cambio climático.

La consejera ha subrayado que la transición energética representa una gran oportunidad para el desarrollo sostenible de la región. Así, ha destacado que “la implementación del PEIEC conlleva unas inversiones previstas de 18.640 millones de euros entre 2021 y 2030 y que de ello se derivará un incremento del PIB en 5.300 millones de euros, una inyección de 2.218 millones de euros en rentas para los hogares extremeños, y más de 87 mil empleos en esta década”.

Olga García ha terminado su intervención asegurando que “el Gobierno de la Junta de Extremadura asume como propios los objetivos establecidos en el Pacto Verde Europeo y por ello  planifica y actúa en verde, con base en la sostenibilidad  para así ofrecer una alternativa de futuro a las generaciones venideras”.

El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ha aprobado  el refuerzo de los programas de incentivos para sistemas de autoconsumo y almacenamiento con energías renovables, y para sistemas térmicos renovables en hogares y en diferentes sectores de la economía. Por ejemplo, los autónomos podrán beneficiarse y desplegar autoconsumos en sus lugares de trabajo, además se autoriza un cupo específico para ellos, también se potencian las Empresas de Servicios Energéticos (ESE) y la penetración de la bomba de calor.

Los programas de incentivos que el Gobierno ha reforzado se encuadran en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), están recogidos en el Real Decreto 447/2021 y el Real Decreto 1124/2021, y los gestiona el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), organismo dependiente del MITECO.

La modificación del RD 477/2021 introduce cambios como:
• Los autónomos se incluyen como beneficiarios de los subprogramas de impulso del autoconsumo y podrán desplegar instalaciones de autoconsumo en un lugar de trabajo distinto de su vivienda. Además, se establece la posibilidad de que en las ampliaciones de presupuesto se les reserve un cupo específico.

•Se potencia el modelo de empresa ESE o inversión por terceros para que pueda ser una empresa la que realice las instalaciones a particulares u otras empresas, facilitando así la instalación de autoconsumo cuando el consumidor no tenga capacidad de abordar la inversión.

• La capacidad de almacenamiento que se permite instalar se flexibiliza, pasando a 2 kWh/kW a 5 kWh/kW, en consonancia con la creciente generalización de soluciones de almacenamiento.

Entre las modificaciones del RD 1124/2021, por su parte, se amplía la gama de bombas de calor que son elegibles en el programa, para facilitar un mayor despliegue de esta tecnología, ampliando así los equipos que se permiten instalar, muchos de ellos fabricados en España.

IMPULSO AL AUTOCONSUMO, ÉXITO DEL PROGRAMA

El Real Decreto 477/2021, del 29 de junio, aprobó la concesión de 660 millones de euros, ampliables a 1.320 millones, en ayudas para instalaciones de autoconsumo (hasta 900 millones), almacenamiento detrás del contador (hasta 220 millones) y climatización con energías renovables (hasta 200 millones).

Las ayudas varían en función del beneficiario y del tipo de instalación:

• En el caso de la energía solar fotovoltaica las ayudas abarcan desde el 15%, para una gran empresa, hasta el 45% para una pyme o un sistema inferior a 10 kW; los particulares pueden beneficiarse del 40%, del 50%, en caso de autoconsumo colectivo, y las administraciones públicas del 70%.

• En eólica, la subvención oscila entre el 20% para la instalación más grande en grandes empresas y el 50% en los sistemas pequeños para pymes; los particulares obtienen un 50% y las administraciones públicas un 70%.

• En almacenamiento detrás del contador, las ayudas para empresas varían entre el 45% y el 65%, dependiendo del tamaño, mientras que los particulares, administraciones y tercer sector se benefician de un 70%.

• En climatización con renovables, las ayudas varían entre el 40% al 70%, dependiendo de la tecnología utilizada. Las administraciones públicas propietarias de edificios residenciales pueden obtener un 70%.

Además, y con el objetivo de afrontar el reto demográfico, todos estos conceptos se incrementan un 5% en aquellos municipios con menos de 5.000 habitantes y en los municipios con menos de 20.000 habitantes en entornos rurales cuyos diferentes núcleos de población tengan menos de 5.000 habitantes.

 

FOMENTO DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES TÉRMICAS

Por su parte, el Programa de incentivos para la implantación de instalaciones de energías renovables térmicas en diferentes sectores de la economía, regulado en el RD 1124/2021, cuenta con un presupuesto inicial de 150 millones, ampliable según la demanda y el desarrollo de los proyectos.

Fuente: MITERD

Enlace noticia https://www.miteco.gob.es/es/prensa/ultimas-noticias/el-gobierno-refuerza-los-programas-de-ayuda-para-el-autoconsumo-el-almacenamiento-y-las-instalaciones-t%C3%A9rmicas-con-renovables/tcm:30-540440

 

 

 La llegada de los 30 grados se adelanta entre 20 y 40 días por término medio en 71 años, según un estudio climatológico de la Aemet

En el mapa de la izquierda, fecha en la que aparecen los 30 grados y en el de la derecha, la tendencia.
En el mapa de la izquierda, fecha en la que aparecen los 30 grados y en el de la derecha, la tendencia. BENITO FUENTES / AEMET
En España hace calor, sí, pero cada vez hace más calor y llega mucho antes. Esta es la conclusión de un nuevo informe elaborado por el meteorólogo Benito Fuentes, de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que revela que la entrada de los 30 grados en la España peninsular y en Baleares, no de forma aislada y puntual sino duradera y robusta. El calor veraniego se ha adelantado entre 20 y 40 días por término medio, según las zonas en los últimos 71 años. “El verano se está comiendo a la primavera”, sentencia Rubén del Campo, portavoz de Aemet. La causa de este fenómeno, a falta de estudios en mayor profundidad, “no puede ser otra” que el cambio climático y el progresivo calentamiento de la Tierra, subrayan ambos expertos.

“Lo que está sucediendo encaja perfectamente con una situación en la que el planeta está más caliente”, analiza Del Campo. Por su parte, Fuentes no tiene “ninguna duda” de los 30° “no aparecen antes por arte de magia”, sino que son una consecuencia “directa y palpable del cambio climático”, que ha hecho que “el clima de España ya no sea como lo conocíamos: se ha tornado más extremo”. Al alargarse el verano hacia la primavera y el otoño y quedar el invierno reducido a la mínima expresión, las cuatro estaciones de España van a acabar siendo dos, verano y casi verano.

Este informe es “otra forma de demostrar que el verano se está adelantando y ganando terreno”, destaca Del Campo, que recuerda que “otros estudios de Aemet han cifrado que la estación cálida es 40 días más larga ahora que en los años ochenta y que esta mayor longitud se nota sobre todo en el inicio, que se adelanta más de lo que se prolonga su expansión hacia el otoño. Un verano actual comienza un mes antes que en los ochenta”.

A la hora de abordar el estudio, Fuentes explica que “llegar de forma esporádica al umbral de los 30° en mayo no es noticia, pero sí que cada vez se alcanza esta cota en fechas más tempranas. Y, lo que es más importante aún, también se está adelantando el periodo en el cual esta cota deja de ser rara y se convierte en algo habitual”. En busca de esos “habituales 30°″, este experto ha rastreado en el banco de datos del Programa de Observación de la Tierra de la Unión Europea Copernicus y ha determinado el punto en el que 29 localidades españolas han sumado su décimo día a 30° entre 1950 y 2021, ambos incluidos.

¿Por qué el décimo día? Para eliminar los fenómenos puntuales y anómalos. “Los primeros registros anuales de altas temperaturas son muy variables, a veces llegan antes y otras después, por lo que distorsionan el análisis. Al filtrarlos, se puede estimar la fecha en la cual los 30° ya son algo frecuente y no algo excepcional”, explica Fuentes. Es decir, la fecha en el que el verano se instala y le pega un tajo a la primavera.

 

“Es evidente que todas las temperaturas están subiendo y el resultado es que estos 30° llegan antes y que donde tenía que hacer 35° hace 40°”, resume Fuentes, que también apunta al calentamiento global como causa del actual episodio de calor extremo. Este viernes, Andújar (Jaén) ha marcado 40,5°. “Es la cuarta vez que se supera el umbral de los 40° desde que hay registros y todo ello en los últimos 23 años”, detalla Del Campo. Aunque en sentido estricto el actual episodio, “absolutamente extraordinario para mayo”, no es una ola de calor, el cambio climático se traduce en general en olas de calor más intensas, más frecuentes y más tempranas. “Hace siete años hubo un episodio muy similar al de ahora, lo que no le resta excepcionalidad, sino que la incrementa. Son dos episodios muy potentes de calor en tan solo siete años“, apunta Del Campo.

“Sin factores humanos, borrando los gases de efecto invernadero, la Tierra debería estar enfriándose ligeramente, pero en su lugar observamos un calentamiento acusado en comparación con otros que sucedieron en el pasado. La velocidad es brutal a escala climática y son evidencias científicas, negarlo es como negar la gravedad”, advierte Fuentes. Aunque de forma cualitativa es un hecho que la mano del hombre está detrás de este fenómeno concreto, para cuantificar en qué medida se necesitan “estudios de atribución profundos y específicos”, en los que se compare su probabilidad en un clima no modificado y en el actual, como recuerdan ambos meteorólogos.

Llegada de los habituales 30 grados a Sevilla entre 1950 y 2021.
Llegada de los habituales 30 grados a Sevilla entre 1950 y 2021.

En los gráficos que acompañan al trabajo de Fuentes se aprecia con rotundidad cómo en las últimas décadas los habituales 30° “aparecen cada vez en fechas más tempranas”. Por ejemplo, en Sevilla la fecha promedio de su llegada en la década de los setenta del pasado siglo es el 19 de junio, mientras que, de 2010 a 2019, madruga al 27 de mayo, “una diferencia de más de tres semanas”. La tendencia en la capital andaluza, detalla el meteorólogo, es “un adelanto de 2,7 días por década, 19,4 días en el periodo estudiado de 71 años, una vida humana”.

Su estudio revela que este comportamiento de los habituales 30° no se da solo en las archiconocidas sartenes de España como la capital hispalense, sino que tiene “un carácter casi general” en España. Por ejemplo en Madrid, el adelanto es de 25 días en 71 años. Es más, la tendencia en ciudades poco sospechosas de intensos calores como Burgos “casi dobla a la de Sevilla”. El propio experto se ha sorprendido al comprobar que, si en las primeras décadas era rarísimo alcanzar allí el umbral de 30° por décima vez, “hasta el punto de ser imposible establecer un valor medio”, en las tres últimas “lo excepcional es lo contrario” ―27 de 30 años alcanzaron el umbral―. “Es pasar de lo curioso a lo normal”, comenta Del Campo.

Llegada de los habituales 30 grados a Burgos de 1950 a 2021.
Llegada de los habituales 30 grados a Burgos de 1950 a 2021. BENITO FUENTES / AEMET

Y no solo pasa en Burgos. “Donde más se acelera la llegada no es en Sevilla, Córdoba, Badajoz o Murcia, sino en las zonas menos cálidas del país, como en Burgos, Soria y el resto de la meseta Norte, en las zonas altas del valle del Ebro y en el sistema Ibérico”, destaca Fuentes, que tiene varias hipótesis para explicar este esprint, pero de momento ninguna conclusión. Espera dar con ella en posteriores investigaciones. “Esto no quiere decir que en Burgos o Soria haga más calor que en Sevilla o Córdoba, sino que si en estas ciudades andaluzas el adelanto es de 20 días, en las castellanas es de más de 40″, explica para hacer una analogía con una carrera ciclista: van ganando las de siempre, pero las últimas del pelotón acortan distancias.

Según su análisis, que en este punto confirma lo ya sabido, el valle del Guadalquivir es la primera zona de la España peninsular en alcanzar los 30° sostenidos, seguida de áreas del suroeste peninsular y el valle del Ebro. Sin embargo, en otros territorios hay que esperar nada menos que hasta agosto para verlos, por lo que una media de toda España no daría una imagen certera de lo que está ocurriendo. ¿Y cuánto se han adelantado los habituales 30? Según la tendencia de 1950-2021, detalla el experto, en áreas de la meseta Norte y del sistema Ibérico el adelanto es superior a 30 y 40 días. “En esas zonas el calor aparece en promedio un mes y medio antes que hace 72 años”, afirma el meteorólogo. Fuentes también ha estudiado la anticipación de los habituales 35° y “las zonas con mayor adelanto son, de nuevo, la meseta Norte y el sistema Ibérico”.

Fuente: Elpais

La Asamblea Ciudadana para el Clima, que este fin de semana celebra su última sesión, aboga por “minimizar” los vuelos domésticos, por regular la publicidad y los «mensajes pro-consumo” y por implantar comercializadoras y distribuidoras públicas de energía, entre otras medidas.

El centenar de ciudadanos elegidos al azar a partir de una muestra estratificada -para reflejar la diversidad de la sociedad española- terminará de perfilar sus conclusiones tras un proceso de cinco meses en los que se han informado y debatido virtualmente sobre cómo frenar el calentamiento global que amenaza la calidad y formas de vida en el planeta. 

Una vez aprobadas y matizadas en esta última sesión -la primera vez que los participantes se reúnen de manera presencial-, las propuestas se llevarán al Congreso de los Diputados en junio, cuando se harán públicas oficialmente aunque sin ser vinculantes (sin un efecto político directo).

El borrador, que puede sufrir cambios de aquí a su publicación oficial, contiene 186 medidas con las que la Asamblea Ciudadana considera que se podría hacer frente a la crisis climática, y que se dividen en cinco grupos: consumo; alimentación; comunidades, salud y cuidados; trabajo y ecosistemas.

En consumo, incluyen políticas enmarcadas en el fenómeno de «decrecimiento” -que aboga por un modelo económico más lento y acorde a la capacidad de carga del planeta- como la de crear “bancos de tiempo” para dar “alternativa a ciclos económicos que contribuyen al cambio climático fomentando el intercambio de servicios frente a los monetarios y de consumo”.

También sugieren impulsar “espacios públicos de ocio lúdico-culturales gratuitos sin necesidad de consumo” y, a fin de rebajar el impacto del turismo, «limitar y diversificar la densidad de los destinos turísticos en función del límite de huella ecológica”, por ejemplo, o minimizar los vuelos domésticos en trayectos para los que existen alternativas.

Respecto a los viajes en avión, precisan que se podría regular la oferta y la demanda de vuelos a través de los precios, contar las externalidades en el coste del avión, reducir el número de vuelos, aunque «no prohibir» -matizan-, generar conciencia sobre el coste y la contaminación de volar en avión e incentivar el uso del tren.

En el ámbito de la alimentación, la Asamblea sugiere constituir consejos alimentarios municipales con participación ciudadana, fomentar un cambio hacia la ganadería extensiva agroecológica y acortar las cadenas de suministro para favorecer el consumo de KM0 o de proximidad, entre otras políticas.

Sobre la producción de energía, los asambleístas piden la creación de modelos energéticos -comercializadoras y distribuidoras- de titularidad pública, el impulso a las comunidades energéticas y a la venta de energía de autoconsumo en viviendas mediante una «regulación estatal del precio de venta (precio estable y que no sea susceptible a hacer negocio)», además de establecer bonificaciones fiscales para quienes opten por generar electricidad en sus hogares. 

Fuente: EFEVerde

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha participado hoy en una sesión de alto nivel de la XV Conferencia de las Partes (COP 15) de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD). Morán ha defendido que debemos afrontar la crisis global provocada por la sequía “con una visión multilateral y con mecanismos que permitan acelerar el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030”. En ese sentido, ha recalcado que España, como sede designada para la celebración del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía 2022, “ defiende la planificación y la adaptación como herramientas esenciales para luchar contra este problema”, ha expresado Morán.

 Por su situación geográfica, España ha tenido que convivir con el fenómeno de la sequía a lo largo de la historia. Por ello, el secretario de Estado alerta de que “debemos anticipar nuevas respuestas a las exigentes condiciones climáticas que la ciencia nos anuncia: en un escenario de incremento medio de las temperaturas de 2ºC, más de un tercio de la población del sur de Europa sufrirá problemas de escasez”. Además, “ya no habrá margen para respuestas meramente coyunturales o reactivas, porque los ciclos de sequía se prevén más recurrentes, más prolongados y severos”, ha insistido.

La COP 15, que se ha celebrado en Abiyán (Costa de Marfil) entre los días 9 y 20 de mayo, tiene como objetivos mitigar la degradación de la tierra impulsando el desarrollo y avanzar en la agenda de lucha contra la sequía de la CNULD mediante herramientas de apoyo técnico y financiero, marcos políticos-legales, colaboración interinstitucional y orientación científica.

OBJETIVO PRIORITARIO DE LA UE

España participa en los foros de la CNULD junto a los demás Estados Miembros de la Unión Europea. Entre los objetivos de la UE están el fomentar la colaboración entre las 3 convenciones de Río; impulsar la igualdad de género y la inclusión; y apoyar a la Secretaría de la CNULD en su la lucha contra la desertificación, la sequía y la degradación de las tierras y, en general, en la implementación del Marco Estratégico de la UNCCD 2018-2030.  

En ese sentido, la estrategia de adaptación al cambio climático de la UE aborda numerosos aspectos relativos a la mejora de la información y el conocimiento para abordar con bases sólidas la respuesta a la sequía. Además, en el nuevo programa de trabajo para el periodo 2022-2024 de la Estrategia Común de implementación de la Directiva Marco del Agua, se reconoce la necesidad de prestar una atención singular a las cuestiones relacionadas con la gestión del agua, creando un nuevo grupo de trabajo sobre la escasez hídrica y las sequías.

En lo tocante a la gestión en España, Morán ha señalado que la Ley de Cambio Climático y Transición Energética determina que los objetivos de los planes hidrológicos deben velar por conseguir la seguridad hídrica para las personas, para la protección de la biodiversidad y para las actividades económicas, reduciendo la exposición a los impactos del cambio climático.

Fuente: MITECO

Según nuevos datos climáticos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), un estudio que han realizado estiman que hay un 50 % de probabilidades de que, por lo menos en uno de los próximos cinco años, la temperatura media anual del planeta supere transitoriamente en 1,5 °C los niveles preindustriales. Y esas probabilidades aumentan con el paso del tiempo.

En dicho estudio, estiman que hay un 93 % de probabilidades de que al menos uno de los años del período comprendido entre 2022 y 2026 se convierta en el más cálido jamás registrado y desbanque a 2016 del primer puesto. Según la publicación Global Annual to Decadal Climate Update (Boletín sobre el clima mundial anual a decenal), elaborada por la Oficina Meteorológica del Reino Unido —el centro principal de la OMM encargado de elaborar ese tipo de predicciones—, la probabilidad de que la media quinquenal del período 2022-2026 sea superior a la media de los últimos cinco años (2017-2021) también es del 93 %.

El boletín, elaborado cada año sobre la base de los conocimientos especializados de climatólogos de renombre internacional y sirviéndose de los mejores sistemas de predicción de centros climáticos de vanguardia de todo el mundo, dota a las instancias decisorias de información de aplicación práctica.

En 2015, la probabilidad de que en algún momento puntual el calentamiento global superara en 1,5 °C los niveles preindustriales era casi nula, pero desde entonces esa probabilidad no ha dejado de aumentar. Así pues, mientras que para el período comprendido entre 2017 y 2021 la probabilidad de superación del umbral indicado era del 10 %, para el período de 2022 a 2026 ese porcentaje se ha incrementado hasta casi el 50 %.

Fuente: Organización Meteorológica Mundial (OMM)

Enlace:https://unfccc.int/es/news/la-omm-cifra-en-un-50-la-probabilidad-de-que-en-los-proximos-cinco-anos-la-temperatura-mundial

 

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha presentado, la semana pasada, la ‘Guía de orientaciones a los municipios para el fomento del autoconsumo’, un manual con recomendaciones, consejos y buenas prácticas para que los consistorios mejoren sus procedimientos con relación a las instalaciones de autoconsumo.

La Guía ofrece información sobre las distintas leyes del suelo autonómicas y proporciona ejemplos de ordenanzas municipales ya en vigor, con el fin de ayudar a las entidades locales a realizar su propia ordenanza, en consonancia con las necesidades del autoconsumo.

La Guía ha sido elaborada por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energia (IDAE), organismo público dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), y la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), en colaboración con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Se trata de uno de los primeros resultados del grupo de trabajo constituido entre estos tres agentes junto con representantes de entidades locales y asociaciones sectoriales, en el que se analiza la tramitación administrativa y se aportan propuestas para la simplificación de los procesos, así como las necesidades de adaptación de las normativas autonómicas para permitir a los ayuntamientos la adaptación de su normativa municipal. 

El autoconsumo de energía eléctrica es uno de los pilares fundamentales en el desarrollo de las energías renovables y su implantación se vincula, en gran parte, a entornos urbanos, por lo que representa una oportunidad de desarrollo para los municipios y les ofrece un mecanismo eficaz para colaborar en la transición energética.

El MITECO ha puesto en marcha ayudas por valor de 660 millones de euros, ampliables a 1.320 millones, para instalaciones de autoconsumo, almacenamiento detrás del contador y climatización con energías renovables, y ha publicado la Hoja de Ruta del Autoconsumo, un documento estratégico que recoge 37 medidas de sensibilización, formación a profesionales o divulgación, con el fin de mejorar el conocimiento y la aceptación del autoconsumo por parte de la población.

Fuente: MITERD

Enlace a la noticia: https://www.miteco.gob.es/es/prensa/2205051_tcm30-539960.PDF

https://www.miteco.gob.es/es/prensa/ultimas-noticias/el-miteco-elabora-una-gu%C3%ADa-con-orientaciones-y-recomendaciones-a-los-ayuntamientos-para-el-fomento-del-autoconsumo-en-los-municipios-/tcm:30-539962

 

El informe anual sobre el estado del clima europeo, en el que se examina la variabilidad climática de 2021 en Europa y en el mundo, destaca las alta temperaturas de la época estival y las graves inundaciones en el oeste de Europa y condiciones de sequedad en el Mediterráneo.

El Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), implementado por el Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Medio Plazo —que depende de la Comisión Europea—, ha publicado hoy su reporte sobre el Estado Europeo del Clima 2021 (ESOTC 2021).

Desde una perspectiva global, los últimos siete años han sido los más cálidos de los que se tiene constancia. El 2021 en concreto ha sido uno de los más fríos dentro de la serie; la temperatura media de la superficie del mar en 2021 fue entre sexta y la séptima más cálida desde 1850.

El informe también alerta de la subida del nivel del mar, con una variación de nueve centímetros en todo el mundo. En el caso de Europa, el pasado año tuvo grandes variaciones, con una prolongada ola de calor y temperaturas récord de la superficie del mar, así como gran incidencia de incendios forestales, inundaciones y velocidades del viento inusualmente bajas en algunas regiones del continente.

Un año de contrastes en Europa

Según el trabajo, la primavera pasada fue más fría que la media, y en algunas partes del continente se produjo un inicio temprano de la primavera, seguido de una helada tardía que afectó a la agricultura.

En cambio, este pasado verano “ha sido el más cálido en Europa desde que hay registros, con hasta 1 ºC por encima de la media”, alerta Freja Vamborg, científica del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, que añade que en la zona del Báltico, durante junio y julio, “la temperatura de la superficie del mar estuvo hasta 5ºC por encima de lo normal”.

Los registros anuales de la velocidad del viento en la parte occidental y central del continente fueron los más bajos desde, al menos, 1979, un hecho que cobra relevancia en la producción de energía renovable de origen eólico.

Altas temperaturas en la región mediterránea

La zona del Mediterráneo experimentó un verano inusualmente cálido, con una ola de calor en la que se batieron registros de temperatura tanto en España como en Europa (con 47 ºC y 48,8 ºC respectivamente).

En partes de Italia, Grecia y Turquía, la ola de calor se mantuvo durante dos y tres semanas, y las condiciones de sequía dieron pie a una serie de incendios en estas zonas que afectaron a más de 800.000 hectáreas en total.

Por contra, un sistema de bajas presiones afectó durante el verano a la zona central del continente, y a mediados de julio del año pasado, se observaron lluvias torrenciales que provocaron grandes inundaciones en zonas de Alemania y Bélgica.

Temperatura media en Europa para periodos de 60 meses, en relación con la media de 1991-2020 (eje de la izquierda) y como incremento sobre el nivel de 1850-1900 (eje de la derecha). / C3S | ECMWF

Las emisiones globales continúan en ascenso

En 2021, las concentraciones mundiales de dióxido de carbono (CO2) y metano (CH4) siguieron con una tendencia ascendente, especialmente en el caso del segundo. Las estimaciones realizadas a partir de los datos satelitales muestran que las concentraciones de CO2 han aumentado unas 2,3 ppm y las de CH4 unas 16,5 ppm de media.

Concentraciones atmosféricas mensuales de dióxido de carbono y metano. Los datos proceden de mediciones por satélite y se promedian en toda la columna atmosférica. / C3S | CAMS | Universidad de Bremen | SRON

En este sentido, las restricciones de movilidad producto de la pandemia por covid-19 no han afectado a la tendencia al alza, porque lo que refleja el informe “es un efecto acumulativo que tiene en cuenta los últimos 100 años”, explica Vicent-Henri Peuch, director del Servicio de Monitorización Atmosférica del programa Copernicus.

El informe resalta que, aunque 2021 no fue un año récord de calor ni en Europa ni en el mundo, “el continente europeo se ha calentado unos 2 °C desde la era preindustrial y el mundo entre 1,1 y 1,2 °C”, concluye Vamborg.

Fuente: Agencia SINC

En el informe, basado en los datos de AEMET, SE LLEGA A LAS SIGUIENTES CONCLUSIONES:

  •  En todas las ciudades españolas (capitales de provincia y ciudades autónomas) donde viven alrededor de 15 M de personas han aumentado las temperaturas desde que existen datos comparables (con una media de 0,73ºC) en la decada 2011-2020 sobre el periodo de referencia 1981-2010.
  • Los datos analizados corresponden a 15 M de personas, pero son extensivos al conjunto de la población urbana española (ciudades mayores de 50.000 habitantes) que suponen un casi 60% del total de la población.
  • En las capitales de provincia y ciudades autónomas aumentó más la temperatura que en el conjunto del país como media, en las ciudades aumentó 0,73 ºC mientras en el conjunto de España fue de 0,58ºC (la temperatura media de referencia 1981-2010 fue de 13,67ºC y la media 2011-2020 fue de 14,26).

Las previsiones a 2050 apuntan a que seguirán aumentando (con una media de 2,61ºC grados centígrados). 1 con el escenario RCP 8.5. Este escenario se alcanzará si continúa la tendencia actual observada de emisiones y si no se realizan actuaciones de mitigación. Las ciudades que más aumentarán sus temperaturas son: Ciudad Real, Madrid, Cuenca, Guadalajara, Ávila, Soria, Sevilla, Jaén, Cáceres y Badajoz, es decir el centro peninsular, el norte de Andalucía y Extremadura.

Por todo ello, el Observatorio de Sostenibilidad llama a la acción a gobiernos, empresas, organizaciones sin fines de lucro, sociedad civil e individuos para encarar la subida de calor de las ciudades. Es necesario adoptar medidas muy serias y muy radicales para adaptarse al incremento ya detectado del aumento de temperatura en cada ciudad teniendo en cuenta la gran diversidad de situaciones ecológicas, económicas y sociales.

Enlace a la noticia:https://www.observatoriosostenibilidad.com/2021/09/11/aumento-de-las-temperaturas-en-las-ciudades/

 

El verano de 2021 fue el más cálido registrado hasta ahora en el continente, según el balance anual del programa Copernicus de la UE

El continente europeo no está al margen ni mucho menos del proceso de cambio climático inducido por el ser humano que afecta al planeta. Y esta crisis dejó en 2021 un rastro evidente en forma de inundaciones, sequías, incendios y récord de temperaturas en Europa, según el balance anual que ha publicado este viernes el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, un programa científico de la Comisión Europea. Las temperaturas medias en el continente están ya 2 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales (se toma como referencia la media del periodo comprendido entre 1850 y 1900) y el pasado verano fue el más cálido registrado hasta ahora en Europa. Paralelamente a los fenómenos meteorológicos extremos que se produjeron dentro y fuera de las fronteras europeas, la acumulación en la atmósfera de los dos principales gases responsables del calentamiento —el dióxido de carbono y el metano— siguió creciendo en 2021. Los máximos responsables de las emisiones de esos gases que sobrecalientan la Tierra son los combustibles fósiles —el petróleo, el gas y el carbón— y para frenar el cambio climático, la humanidad debe reducir su uso de forma urgente, según advertía en su último informe el IPCC, el grupo de expertos internacionales que trabaja bajo el paraguas de la ONU.

En el conjunto del planeta, la temperatura de la superficie (incluyendo las áreas terrestres y marinas) estuvo entre los 1,1 y los 1,2 grados por encima de los niveles preindustriales, cerca ya del primer nivel de seguridad que fija el Acuerdo de París: los 1,5 grados. Y 2021 está entre los siete años más cálidos registrados desde 1850, según detalla el informe de Copernicus. Esto confirma la tendencia de calentamiento que se vive en el planeta: los últimos siete años son los siete años con las temperaturas medias más altas desde que arrancan esos registros a mediados del XIX. El incremento de las temperaturas está asociado al deshielo y, a su vez, al aumento del nivel del mar: desde 1993 la subida media ha sido de 9 centímetros, recuerda Copernicus.

Pero el cambio climático no supone solo un incremento de las temperaturas medias, sino que también está vinculado al crecimiento del número y de la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos. Y el pasado verano en Europa estuvo plagado de este tipo de eventos, según se desglosa en el balance climático, el quinto que realiza este programa de la Comisión. Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, ha apuntado precisamente en esa dirección: “2021 fue un año de extremos que incluyeron el verano más caluroso de Europa, olas de calor en el Mediterráneo, inundaciones y sequías de viento en Europa occidental”. “La información climática precisa es más importante que nunca para ayudarnos a tomar decisiones informadas”, ha añadido este experto.
 
La región mediterránea sufrió durante el verano una intensa ola de calor, falta de lluvias y una sucesión de incendios forestales que alcanzó niveles especialmente intensos en Italia, Grecia y Turquía. En total, ardieron más de 800.000 hectáreas solo durante julio y agosto en la región mediterránea, según los datos de Copernicus, que también monitoriza este tipo de fuegos. Además, en la isla italiana de Sicilia se llegaron a registrar 48,8 grados Celsius, lo que supone el récord de temperatura más alta que se ha documentado en Europa.
Mapa de los incendios forestales en Europa y la región Mediterránea durante 2021.
Mapa de los incendios forestales en Europa y la región Mediterránea durante 2021.COPERNICUS

Mientras, durante el mes de julio, en el centro de Europa se vivieron unas inundaciones históricas que causaron graves daños en Bélgica y Alemania.

 

En su conjunto, la temperatura media en Europa en el verano pasado estuvo 1 grado por encima de lo normal (tomando como referencia el periodo comprendido entre 1990 y 2020). Sin embargo, como la primavera fue más fría que el promedio, esto hizo que finalmente 2021 no estuviera entre los cinco años más cálidos registrados hasta ahora.

Al margen de las variaciones interanuales, que no son muy grandes, el balance que ha presentado Copernicus este viernes deja clara esa tendencia de calentamiento global que se está acentuando durante esta última década y que continuará durante las próximas, pase lo que pase. A lo que sí puede aspirar el ser humano todavía es a dejar el incremento de la temperatura dentro de los márgenes que fija el Acuerdo de París, entre los 1,5 y los 2 grados de incremento respecto a los niveles preindustriales, aunque para eso se necesitan recortes drásticos de las emisiones de efecto invernadero.

Fuente: elpais.com

 

 
Página 4 de 9